10.11.08

Y allí estaba ella.






Hoy salí a la calle y allí estaba ella.

Tan alta, tan azul, tan pequeña y tan blanca.

Al principio se asustó pese a ser yo más bajita,

y al segundo me abrazaba desde arriba,

tan alta ella, y tan azul, pequeña y blanca.



Hoy salí a la calle y allí estaba ella.

Asalté su cintura con las puntas de mis dientes,

oh, sorpresa!

La reina se reía, y sonreía, y se limpiaba sus gafas,

¿o se las cambiaba?



Hoy salí a la calle y allí estaba ella.

Me veía en los espejos de su rostro,

yo tan bajita, tan roja, tan rechoncha y oscura.

Y ella reía, y sonreía y lanzaba amables chispitas.



Hoy salí a la calle y allí estaba ella.

Con sus pies juntitos, aún dejaba sus pisadas tras de si,

carcajadas invisibles de pequeños seres,

que la rodean y cuidan de ella allá donde va.



Hoy salí a la calle y allí estaba ella.

La viva imagen de lo esbelto, de lo amable,

de lo dulce y compungido.

La reina!! La reina!!

La reina... si, pero la mía.



Tan alta ella, y tan azul, pequeña y blanca.

Hoy salí a la calle y allí estaba ella, Veronika.


4 viajeros:

Veronika dijo...

Madre mia.... me has hecho llorar... ¿Cómo eres capaz de sacar una cosa tan bonita de una "casualidad"? Cada día te admiro y te quiero más, y cada día doy más gracias de tenerte cerca y de que formes parte de mi vida.

TÚ sí que eres mi reina, mi reina pequeña. GRACIAS :)

No dejes nunca de escribir, por favor.

TOROSALVAJE dijo...

Yo veo dos reinas.

Y las dos emocionadas.

Que bonito.

Besos.

duckland dijo...

Las casualidades no existen, solo existe lo inevitable. Y no, no lo decía Neo. Lo decía un personaje manga.

Voy emocionada, es cierto, Sr. Toro. Y como no conozco esa cara de las emociones tengo que lidiar por que lo edulcorado no me salga por las orejas: toda mi vida he peleado en el lado oscuro y ahora, que intento ecribir desde el clarito, me sale todo como muy asi.

Sigo leyendo y aprendiendo de vosotros, todos vosotros, los de aquí y los de ahí.

Ego dijo...

Le presento mis respetos a la emoción.
Besos inclinados